Futuros al día #01
Hay una idea de Making Futures Work, de Phil Balagtas, que me gusta especialmente. Habla del trabajo con futuros como si estuviéramos construyendo un mapa para movernos por un territorio desconocido. Investigamos, buscamos señales, exploramos alternativas… pero ese mapa nunca va a ser definitivo. Como ocurre con los mapas tradicionales, nuestros mapas del futuro necesitan actualizarse continuamente a medida que recibimos nueva información.


Quizás por eso el Diseño de Futuros me recuerda tanto a la agilidad. Cuando comenzamos un proyecto tomamos decisiones con la información que tenemos en ese momento. Avanzamos, aprendemos, validamos hipótesis y descubrimos cosas que antes no sabíamos. Aferrarnos al camino inicial simplemente porque fue el que elegimos hace seis meses no parece demasiado razonable. Si ahora tengo mejor información, ¿por qué no voy a cambiar de camino?
Para mí, trabajar con escenarios futuros añade algo todavía más interesante: antes de empezar a caminar, nos obliga a imaginar que puede haber más de un camino. No intentamos averiguar cuál de ellos es “el que va a ocurrir”. Exploramos futuros diferentes para ampliar nuestras alternativas, detectar riesgos y oportunidades y pensar hacia dónde nos gustaría dirigirnos. Tener varias posibilidades encima de la mesa nos hace menos dependientes de una única visión del futuro.
Es parecido a cuando aprendemos una nueva forma de gestionar equipos, liderar o desarrollar un proyecto. Mientras solo conocemos una manera de hacer las cosas, en realidad tenemos pocas decisiones que tomar. Cuando conocemos varias, podemos elegir. Los escenarios hacen algo parecido con la estrategia: amplían el número de futuros que somos capaces de imaginar y, por tanto, también las opciones que somos capaces de considerar hoy.
Y después toca caminar, pero caminar atentos.
Si aparecen nuevas señales, cambia la tecnología, cambia la regulación, las personas empiezan a comportarse de otra manera o simplemente descubrimos que nuestras hipótesis estaban equivocadas, actualizamos el mapa. No significa que nuestra estrategia anterior fuese mala: significa que fue construida con la información disponible entonces y ahora sabemos algo más.
Quizá esa sea una de las ideas del Diseño de Futuros que más me interesan: poner las luces largas no significa decidir hoy exactamente dónde estaremos dentro de quince años. Significa levantar la cabeza, imaginar diferentes caminos y avanzar con una dirección, pero manteniendo la capacidad de aprender y cambiar.
Y si no tienes claro cuál es el camino correcto, siempre nos queda una posibilidad bastante ágil: elige uno, empieza a caminar y valida tus hipótesis.
Fuente: Phil Balagtas, Making Futures Work: Integrating Futures Thinking for Design, Innovation, and Strategy.

