Backcasting: menos post-its en la pared, más decisiones en el presente

🧰HERRAMIENTAS DE DISEÑO DE FUTUROS #03

Hay una crítica al Diseño de Futuros que entiendo perfectamente:

“Todo esto está muy bien, pero al final acabamos con un montón de post-its en la pared. ¿Y ahora qué?”

Para mí, ahí es donde entra el Backcasting.

El Futures Toolkit del Government Office for Science británico lo define como una herramienta para conectar un futuro preferible con el presente, trabajando hacia atrás para identificar qué tendría que ocurrir para alcanzarlo. Además, lo plantea como una forma de combatir nuestro sesgo hacia el presente.

Forecasting frente a Backcasting

La diferencia es sencilla. El forecasting empieza hoy: si las tendencias continúan, ¿hacia dónde podríamos ir?

El backcasting cambia deliberadamente el punto de partida. Supongamos que hemos alcanzado el futuro que queremos. ¿Qué tendría que haber ocurrido para llegar hasta allí?

David Alayón lo explica muy bien en Tiempo de futuros:

“Si quieres ese futuro en 2045, ¿dónde debes estar en 2040? ¿Y en 2035? ¿Y en 2030? Cada hito representa un cambio sistémico necesario, no solo mejoras incrementales.”

Para mí, esa frase contiene prácticamente toda la lógica de la herramienta.

¿Cómo hacerlo?

El Toolkit propone siete pasos. Para llevarlo a un taller, yo los simplificaría en cinco:

  • 1. Define bien el futuro preferible.
    Tiene que ser suficientemente concreto para poder reconocer qué es diferente respecto a hoy.
  • 2. Identifica la brecha.
    ¿Qué existe allí que todavía no tenemos? ¿Qué ha desaparecido? ¿Qué capacidades, comportamientos, reglas o formas de trabajar han cambiado?
  • 3. Construye los hitos hacia atrás.
    Si queremos estar allí en 2040, ¿qué tendría que ser cierto en 2035? ¿Y en 2030? ¿Y antes?, como comparte David Alayón.
    Phil Balagtas propone identificar durante este recorrido hitos, acontecimientos, infraestructuras y dependencias, conectando los objetivos de largo plazo con aquello que necesitamos ahora.
  • 4. Busca las barreras.
    ¿Qué puede impedir que pasemos de un hito al siguiente?
    Aquí pueden aparecer regulación, presupuesto, tecnología, capacidades, actores o cultura. El Toolkit recomienda además distinguir qué está bajo nuestro control, qué podemos influir y qué queda fuera de él.
  • 5. Termina hoy.
    ¿Qué decisión podemos tomar? ¿Qué capacidad debemos desarrollar? ¿Qué pequeño experimento podemos iniciar?
    Balagtas insiste en que no hace falta construir toda la visión de golpe: podemos avanzar mediante prototipos, experimentos e iniciativas de investigación.

Una pregunta para los escépticos

Cuando alguien diga: “Eso no va a pasar.”
En lugar de discutir, preguntaría: ¿Qué va a hacer que no podamos llegar a ese futuro?

Y después:

¿Qué tendría que ocurrir para que dejara de ser un impedimento?

No es un paso del método original. Es una adaptación de facilitación que me interesa porque convierte el escepticismo en información útil.
Añadiría otra pregunta: ¿Qué tendríamos que dejar de hacer?

Porque transformar no puede significar siempre añadir más proyectos, procesos y tecnología.

La parte incómoda

El Backcasting puede revelar algo difícil de aceptar: que alcanzar el futuro que decimos querer requiere cambiar nuestra cultura, nuestros incentivos o incluso nuestro modelo actual. Alayón advierte precisamente de que, si trabajamos hacia atrás con honestidad, podemos descubrir que los pequeños ajustes no bastan. Y quizá ahí está la verdadera utilidad del Backcasting. No sirve para predecir el futuro. Sirve para responder una pregunta bastante más incómoda:

Si de verdad queremos ese futuro, ¿qué estamos dispuestos a empezar a cambiar hoy?

Fuentes:

  • The Futures Toolkit, Government Office for Science (UK);
  • Phil Balagtas, Making Futures Work;
  • David Alayón, Tiempo de futuros.