Taxis aéreos circulando, claro que sí.

¿Señal, tendencia o humo? #01

En 2022 hice una pequeña apuesta con mi mujer, que trabaja en el sector logístico. Le dije que para 2030 ya tendríamos camiones autónomos transportando mercancía por nuestras autovías. Aunque, ya vemos ejemplos de terminales portuarias en China y taxis en California, creo que voy a perder la apuesta. Pero, para los que la conocéis, no le digáis que creo que voy a perder, por favor.
Me tengo que buscar otro caballo de batalla, así que he encontrado otra muy interesante, con la que empezar una juego.
Bienvenidos a SEÑAL, TENDENCIA…O HUMO.


¿Taxis aéreos circulando por nuestras ciudades dentro de unos años? El Boletín de Tendencias 2026 habla de pruebas realizadas ya en Europa y España, de la construcción de vertipuertos y de avances regulatorios, pero también de barreras importantes que todavía quedan por resolver. Y aquí empieza el juego que quiero traer de vez en cuando por aquí: ¿estamos ante una señal, una tendencia o simplemente hype? Una señal no tiene por qué extenderse o convertirse en una realidad.
Es como cuando cojo las pesas en casa. De momento son señales de intención de tener una vida más saludable y que espero que se conviertan en una rutina (tendencia).
Cuando empezamos a encontrar varias señales relacionadas y aparecen patrones, tensiones o dinámicas comunes, podemos empezar a hablar de tendencias. Esa es, precisamente, la lógica que utiliza el informe.

¿Y cómo saber cuánto se está consolidando? No creo que exista una única respuesta. Yo suelo pensar en cosas muy sencillas: ¿hay aplicaciones reales o sólo renders y vídeos espectaculares?, ¿lo están utilizando más actores y en más lugares?, ¿puedo comprarlo con normalidad?, ¿lo ofrecen ya grandes compañías o sigue siendo terreno casi exclusivo de startups y laboratorios? Incluso la Administración pública puede darnos pistas: no es lo mismo que algo aparezca en un proyecto de compra pública innovadora que encontrarlo incorporado con normalidad en contrataciones y servicios públicos. Y hay otro indicador todavía menos científico que me gusta: cuando puedo hablar de algo con mis hijas o con mi padre y a ninguno le resulta extraño, probablemente aquello ya esté bastante lejos de ser una señal débil.

La dificultad, y también lo interesante, es que nadie tiene una bola de cristal. El propio informe recuerda que una tendencia no es una predicción, sino una hipótesis que nos ayuda a interpretar el presente y hacernos mejores preguntas sobre el futuro. Además, lo que para mí puede ser novedoso quizá lleve años normalizado en otro sector, país o generación. Por eso quiero utilizar esta serie para entrenar esa mirada y compararla con lo que piensan las personas que lo lean. Se trata de traer algo que me encuentre, buscar evidencias y preguntarnos juntos qué estamos viendo realmente. Y no pasa nada si no tenemos una respuesta definitiva. De hecho, probablemente ahí esté lo más interesante.

Así que…
Taxis aéreos circulando por nuestras ciudades
Señal, tendencia o… humo

Y si la consideramos una señal o una tendencia emergente, ¿qué tendría que ocurrir para que en 2035 fuese algo cotidiano?